COSMO acaba de estrenar este julio la tercera temporada de ‘Bright Minds’, una coproducción franco-belga que ya lleva 25 capítulos sorprendiendo con su curioso dúo de protagonistas que resuelven los casos policíacos más complejos.

Se trata de un thriller que sigue a Astrid Nielsen y Raphaëlle Coste, dos mujeres con las diferencias y semejanzas perfectas para convertirse en la dupla que cualquier investigación desearía. Algo que seguramente en la vida real sea casi imposible, pero que en la ficción cobra todo el sentido.

Un procedimental adictivo que despierta una necesidad insaciable de saber más sobre todo lo que se está viendo: sobre el caso criminal, el trabajo policial y hasta las vidas personales de dos protagonistas que pocas veces hemos visto juntas en pantalla.  

El dúo perfecto para resolver crímenes

Ese es el gran atractivo de ‘Bright Minds’, sus “bright main characters”. Raphaëlle es una comandante de policía práctica, desordenada, tozuda y que se guía por su intuición. Mientras que Astrid Nielsen es autista y trabaja como documentalista en el archivo policial, que se conoce al detalle y que ordena con pasión.

Llevan tres temporadas trabajando juntas, formando un equipo que en los primeros capítulos sorprendió, por los rasgos totalmente opuestos de cada una, pero que ya nadie discute porque se complementan a la perfección.

Sí, es otro procedimental que usa la baza de los investigadores con personalidades distintas. Pero pocos recuerdo que apuesten por dos mujeres. Y aún mejor: dos mujeres que al conocerse se respetan laboralmente y sienten un interés mutuo por el trabajo de la otra.

Solo por esa apuesta ya se le debería dar una oportunidad.

‘Bright Minds 3’. COSMO.

Los casos son lo de menos, pero también importan

Estamos frente a una serie procedimental ante la que, después de dos temporadas completas, debemos aceptar que los casos quedan en un segundo plano.

En los nuevos episodios, Astrid y Raphaëlle investigarán a un grupo de teóricos de la conspiración, se infiltrarán en una comunidad de amerindios, descubrirán los secretos de un monasterio, se adentrarán en hospitales psiquiátricos e incluso irán al pasado del padre de una de ellas.

Y, aunque todo ello debería bastar para asomarnos a cada entrega, la realidad es que lo que nos mantiene intrigados es la relación de ambas: con ellas mismas, con su trabajo, y con sus compañeros y amoríos.

No es perfecta, pero sí que aporta algo

No es la mejor serie policíaca, ni siquiera un gran thriller. Pero sí entretiene en la medida justa, a la vez que derrumba falsos mitos como que las mujeres no saben trabajar en equipo, no deben ser pareja policial o no conocen la amistad verdadera.

‘Bright Minds 3’. COSMO.

Sin grandes pretensiones, ‘Bright Minds’ deja en el espectador algunos aspectos rompedores como entender el Asperger más allá del toque excéntrico, y hasta ponernos sus “gafas” para ver lo que piensan de los “neurotípicos”. Dejar de creer que son un grupo homogéneo y comprender que cada uno tiene su personalidad.

Así lo ha hecho durante sus dos primeras temporadas, y esta tercera parece que sigue apostando por ser un procedimental correcto pero con toques más profundos de lo que parece a simple vista. Como sus propias investigaciones policiales.

Paula Hergar es periodista 360 como diría Paquita Salas, escribe sobre TV en Vertele y presenta, guioniza y dirige el Zapping de LOS40. Además de colaborar en programas de cultura en La 2 y ser la autora del libro ‘La vuelta al mundo en 80 series’.