La espera de casi tres años ha merecido la pena. Los fans de ‘Stranger Things’ pueden darse por satisfechos con la cuarta temporada, que vuelve a hacer las delicias de los nostálgicos de los 80 y de aquellos que siguen el cine de terror. Si algo tienen de novedoso estos siete nuevos capítulos respecto a los que ya conocemos es que incorporan la violencia -y algunos tintes de ‘gore’- como elemento transgresor. La serie que conocíamos era, ante todo, ciencia ficción con aires de terror. Ahora es más terrorífica y violenta. Hay más sangre, más ensañamiento. Si alguien muere, nos provoca dolor. Nuestros huesos se parten como los suyos. Si aparece sangre, aparece multiplicada por siete. Y, por si no habíamos tenido bastante, las escenas más extremas se repiten, por si acaso las habíamos olvidado. Batas llenas de sangre, niños tirados muertos en el suelo, ojos hundidos… Y un ser llamado Vecna que, si cierras los ojos, igual se cuela en tus peores pesadillas; un claro homenaje al cine de terror de los 80, con películas como ‘Pesadilla en Elm Street’ (1984), de Wes Craven.

La nueva temporada de ‘Stranger Things’ mantiene la esencia que nos emocionó en sus orígenes, hace más de seis años: la música retro, la vestimenta de los 80, esos niños que ahora van al instituto y que patinan y toman batidos. Hay canciones que ponen la piel de gallina, como ‘Running Up That Hill’, de 1985, de Kate Bush, que suena en los momentos más oportunos y que, mezclada con imágenes del pasado, puede incluso hacer que derramemos alguna que otra lágrima. También disfrutamos con ‘California Dreaming’, de The Mamas & the Papas, ‘Wipe Out’, de The Surfaris, y ‘Dream A Little Dream Of Me’, de Ella Fitzgerald, pero ‘Stranger Things’ ahora es una producción mucho más terrorífica. El lado oscuro es aún más oscuro, sin dejar el humor que tanto la caracteriza, y que Dustin (Gaten Matarazzo) se encarga de protagonizar siempre que puede. El malo da más miedo. Y lo sentimos. Visualmente es un villano aterrador, y terriblemente cruel con sus víctimas. Lo vemos a él y a su ‘modus operandi’ en pantalla una y otra vez, para que lo tengamos bien presente.

De esta nueva entrega de los hermanos Matt y Ross Duffer en Netflix cabe destacar también la sucesión de múltiples escenarios, que hacen que sea un producto dinámico. Tan pronto estamos en la prisión con el milagrosamente vivo Jim Hopper, en medio del helado frío, intentando sobrevivir a palizas diarias en un campo de trabajo soviético; como en el instituto con Eleven (Millie Bobby Brown) y sus amigos, viviendo de cerca el ‘bullying’ a la que nuestra protagonista es sometida -un tema de actualidad que se va repitiendo a lo largo de la temporada-; o con Dustin y su colla de freaks, descubriendo un personaje que será clave en la trama. Estamos en todos estos escenarios y también en el otro lado, en el Upside Down (el Mundo del revés), preguntándonos por qué ese espécimen al que vemos flotando en el aire, como si fuera un cadáver en descomposición, se lleva la vida de varios adolescentes de Hawkins. Saltamos de un escenario a otro sin apenas darnos cuenta, avanzando en cada lugar y descubriendo nuevas pistas que pueden llevarnos al desenlace final.

‘Stranger Things 4’. Netflix.

Todos los personajes vuelven a estar sobresalientes, pero, en esta ocasión, destaca la aparición del actor Joseph Quinn (‘Juego de tronos‘), que hace de Eddie Munson, un nuevo amigo freak. Ahora bien, si hay una interpretación que sobresale es la de Nancy Wheeler (Natalia Dyer), que vuelve hacer de periodista inquieta, pero que, esta vez, se convierte en una valiente heroína. Dustin sigue igual de gracioso, más alto, pero con su forma de hablar intacta, que tanto le caracteriza. Todos han crecido -cuando comenzaron la serie el más pequeño de ellos tenía 10 años y el más mayor 16-, y ahora son adolescentes que van al instituto. Pero no han perdido lo que les unió desde el principio: son amigos, y su amistad está por encima de cualquier otra cosa. Vistos ahora los siete episodios de la cuarta temporada, queda por descubrir qué pasará en los dos episodios finales, que se estrenan el 1 de julio -con una duración el último de 150 minutos; el episodio más largo de la historia de la televisión norteamericana-. Veremos si hay un final cerrado, un final justo para el diabólico Vecna, o si tendremos que esperar aún un poco más a la quinta (y supuestamente última) temporada de ‘Stranger Things’.

Bárbara Padilla
Bárbara Padilla. Colaboradora en la sección de Series de ‘La Vanguardia’. Redactora y Locutora de Informativos en RAC1. Periodista desde 2007 en el área de Barcelona. Aficionada al cine desde que tiene uso de razón y a las series desde el boom de Netflix.