¿Os aburrís en el cine? ¿Tenéis necesidad de algo nuevo que os sacuda el corazón y la cabeza?

Podéis probar suerte con la audaz película de la que os vamos a hablar en este espacio, una cinta que busca espectadores inteligentes a los que interpelar y con los que dialogar desde el silencio de la butaca. Ya de entrada el título “La peor persona del mundo” nos hace sonreír, ¿verdad? Porque nuestra protagonista es…, ¿cómo decirlo?, un poco desastre.

Por otro lado, ¿quién dice que los nórdicos son fríos? A esta película no hay que ponerle estufa ni edredón porque irradia calor y motivación.

Entrando al tema que trata, es cierto que a veces nos cuesta ver lo que queremos, pero ¿tanto, tanto? Julie, la protagonista de “La peor persona del mundo”, cambia de trabajo como de camisa. ¿Qué tendrá que ver la medicina con la fotografía? Pero también cambia de novio cuando de repente se encuentra con que el mundo se para. Antes eran ellos, los chicos los que tenían un miedo atroz a comprometerse y la novedad es que ahora es ella, la que coge la puerta y se va.

Todos hemos conocido y quizá hemos tenido cerca a alguien que no sabe lo que quiere, que empieza una carrera tras otra y no termina nada o sentimentalmente revolotea de flor en flor, hasta que se da de bruces contra un cristal que le indica que el futuro ya está ahí. Ya lo apuntaba Edgar Neville, que la vida pende de un hilo y de unas decisiones que nos llevan a un sitio u otro, aquello tan fatídico y real de lo que pudo ser y no fue. Las dudas son muy humanas. ¿Nos dejamos llevar pensando que el destino tiene las cartas marcadas o actuamos? La filosófica discusión inevitable.  

Cabe plantearse, y seguramente la respuesta a la pregunta es sí, si esta película, que empieza a lo Woody Allen más risueño y termina como drama romántico a lo “Love Story”, funciona como retrato generacional de unos treintañeros que andan más perdidos que un montañero inexperto en el Himalaya. En el fondo no deja de ser una película de aprendizaje de las de toda la vida, narrada en doce capítulos, más prólogo y epílogo, llenos sorpresas y de caminos que se bifurcan.   El director de películas como “Thelma” u “Oslo, 31 de agosto” que los cinéfilos recordarán con gusto, consigue que, como hace él, fijemos la mirada en esa mujer que, como tantas y tantos, llega a la llamada edad adulta y se ve obligada a encontrar un lugar en el mundo que a veces resulta esquivo. Se trata de lo mismo de siempre, sí, pero contado de una manera fresca y vitalista que logra el milagro de que todo nos parezca nuevo y ahí la grandeza del cine que sabe evolucionar y cambiar de piel.

‘La peor persona del mundo’.

El espectador se planteará por qué este drama resulta tan cómico. Y es, seguramente, por la ligereza que le da el director noruego y la naturalidad de un personaje que, abofeteado por la realidad, conecta con el público.  Ni ella ni la película son perfectas, yo incluso me saltaría una escena con alucinaciones diversas que probablemente divierta a muchos, pero nos proporciona un viaje intenso. Esta cinta, realmente especial, está nominada al Oscar a mejor película internacional y también al mejor guion. Hay que destacar el trabajo que junto al director ha realizado en este apartado Eskil Vogt, autor de historias tan potentes como “El amor es más fuerte que las bombas” o “The Innocents” que ya veréis como pega. Mucho talento a favor de obra y dos cuarentones ya cerca de los cincuenta, ofreciendo un retrato que ni la más feminista superaría.   

La película proviene de Cannes, sello indiscutible de calidad donde los haya y su protagonista, Renate Reinsve, se llevó un apetitoso premio a la mejor actriz. Su Julie es una chica de hoy en día, no en vano en la Seminci, donde la repescaron con gran acierto, la premió el Jurado Joven.

Viendo las cifras de taquilla, para echarse a llorar semana tras semana, es evidente que el cine necesita urgentemente actualizarse y películas como ésta, que arriesguen y no huelan a naftalina, tienen mucho que decir y que hacer al respecto.

Conxita Casanovas. Periodista especializada en cine, trabaja en RTVE. Acumula mucha experiencia. Ha recorrido los festivales más importantes y ganado importantes premios pero conserva la ilusión y la pasión del primer día. Dirige el programa ‘Va de cine’ que suma ya 37 temporadas en antena en RNE-Ràdio 4 (domingos de 14h a 15h), espacio que tiene una versión en castellano en RNE- Radio 5 (sábados 11.35h) para toda España. Actual directora del BCN Film Fest.