Mantener separadas la vida laboral y la vida personal no es nada fácil en el mundo en el que vivimos. Móviles de empresa que suenan en nuestro tiempo libre, correos electrónicos que deben ser respondidos durante el fin de semana. La sensación a menudo es que el trabajo se come todo lo demás y que es difícil no llevarse parte de las preocupaciones del trabajo a casa. Pero no os preocupéis, que una empresa llamada Lumon ha ideado un sistema pionero para separar definitivamente estas dos facetas de nuestra vida: con una sencilla operación separa estas dos áreas de nuestro cerebro, de manera que cuando estamos en casa no recordaremos nada de nuestra vida laboral y lo mismo a la inversa. Este es el punto de partida de «Severance», una nueva serie estrenada en Apple TV+ que sigue a algunos de los trabajadores que han decidido someterse a esta operación.

La serie utiliza a una recién llegada a la empresa para explicar las dinámicas del lugar, un laberinto de oficinas pulcras de paredes blancas y espacios perfectamente ordenados para generar una sensación de bienestar que funciona en la mayoría de trabajadores. Están allí buscando distintas cosas: la paz de un espacio con unas normas claras, un día a día metódico cuya repetición es reconfortante, el sentimiento de estar participando en un proyecto importante, o simplemente la seguridad de un puesto de trabajo. Parecen ajenos al hecho de que este orden se parece demasiado a una forma de control y que las buenas formas y el protocolo de la cultura empresarial de este lugar tiene algo muy turbio que pronto saldrá a la superficie.

Este punto de partida, que podría ser perfectamente el inicio de un episodio de ‘Black Mirror’, no tarda demasiado en mostrar su cara más perturbadora y pesadillesca. El protagonista central está interpretado por Adam Scott (‘Big Little Lies’) que transmite muy bien la lógica de un trabajador que se sometió a la operación huyendo de un trauma reciente para conseguir no pensar. Ya saben lo que aconsejan cuando lo están pasando mal: «céntrate en el trabajo». El actor transmite muy bien el carácter dubitativo de su personaje y está bien acompañado por secundarios como Patricia Arquette o John Turturro. Su personaje es nombrado nuevo jefe de su departamento y lo que ocurrió con su jefe anterior pronto se convertirá en un misterio que lleva la serie a ir destapando lo que hay detrás de esta empresa.

John Turturro en “Severance”. Apple TV+.

La dirección, firmada por Ben Stiller, alterna planos simétricos que reflejan la placidez artificial del lugar con secuencias de movimientos bruscos cuando hay un elemento que se rebela y se resiste a «aclimatarse» al lugar. Mientras que el guion, escrito por Dan Erickson, dosifica el descubrimiento de la verdad, que está vinculada con una cultura empresarial que ha conseguido tener en sus manos a trabajadores que no saben, en realidad, en qué trabajan. En este sentido recuerda mucho a ‘Homecoming’, que también adoptaba la forma de un thriller para señalar la mala praxis de una empresa que se escondía tras capas de opacidad. Nadie sabe qué hace exactamente la empresa en la que trabajan los personajes de ‘Severance’. Sólo que sus productos están en todas partes. Los que piden transparencia son una minoría que reparte folletos y a los que nadie hace caso.

Tramell Tillman, Zach Cherry, John Turturro, Britt Lower y Adam Scott en “Severance”. Apple TV+.

Más allá del misterio de la empresa, que es el motor de ‘Severance’, la serie explora de forma muy efectiva los derivados de su punto de partida. Al separar la memoria del trabajador se han creado dos identidades distintas. La identidad laboral vive una existencia que sólo se puede definir como una tortura: le han arrebatado su pasado y su historia, de manera que es más una página en blanco que una persona. Su personalidad se constituye a partir de su vida en la oficina, que nunca abandona, y sus elucubraciones acerca de su propio trabajo o la vida en el exterior. Mientras, su otra identidad es ajena a este horror y vive tranquila, eximida de las responsabilidades de lo que haga su nuevo yo porque prioriza su propio bienestar personal. Delega en una empresa lo último que nos queda por delegar: tomar decisiones potencialmente cuestionables que pueden dejarnos las manos manchadas de sangre. Si ‘Severance’ es una serie tan angustiosa es porque este escenario no parece tan lejano como debería. Como en los mejores episodios de ‘Black Mirror’, muestra un abismo que estremece por ser demasiado real.

Toni de la Torre. Crítico de series de televisión. Trabaja en ‘El Matí de Catalunya Ràdio’, El Temps, Què fem, Ara Criatures, Sàpiens y colabora en el programa ‘Tot es mou’ de TV3. Ha escrito libros sobre series de televisión. Profesor en la escuela de guion Showrunners BCN, le gusta dar conferencias sobre series. Destaca el Premi Bloc Catalunya 2014.