Era una de las series más esperadas de 2022 y por fin podemos verla. Disney+ estrena este miércoles, 2 de febrero, la atractiva ‘Pam & Tommy’. Después de tantos regresos, reboots, revivals, secuelas y precuelas, esta ficción basada en hechos reales promete hacer las delicias de todos aquellos que vivimos los 90 pegados a una televisión que convirtió a ‘Los vigilantes de la playa’ en la serie más vista de la época.

Pamela Anderson era la estrella indiscutible de la pequeña pantalla. La nueva Marilyn Monroe en versión moderna. Más salvaje pero con su dulce esencia. Era de las primeras famosas que lucía el pecho operado con orgullo. Y había cumplido el sueño americano de llegar al éxito gracias a un físico explosivo. Pero no solo era la imagen de aquellos Estados Unidos, lo fue de toda una época.

“Pam” estaba en todas partes, en todas las gasolineras, en todas las marquesinas, en las pizzas, en las portadas de revista, en cualquier país… y su tormentosa relación con Tommy Lee acabó de reflejar a toda aquella sociedad y su cultura.

Todo eso cuenta ‘Pam & Tommy’. Una miniserie de ocho capítulos (que estrenará los tres primeros de golpe y después llegará uno semanalmente a la plataforma) adictiva por lo irracional de la historia, por el delirio que vivió la pareja, por la música que les rodeaba, por sus seductores físicos y por lo cautivador del vídeo erótico que envuelve todo. Pero si algo convierte en fascinante a esta nueva apuesta es el retrato que hace de toda una generación tan inocente como culpable de nuestro presente.  

El hechizo (temporal) de Pamela Anderson y Tommy Lee   

Uno de los primeros aciertos de la serie es lograr que el personaje de Pamela Anderson genere la misma seducción que causaba la persona real allí a donde iba. Desde que la descubrieron en un partido de fútbol cuando una cámara la enfocó, toda su vida siguió pegando a la pantalla a todo aquel que la mirara. Y eso logra también esta producción.

El primer capítulo es una declaración de intenciones que advierte de que, aparezca mucho o poco, Pamela será fascinante cada vez que lo haga. Eso mismo le ocurrió a Tommy Lee cuando le pidió matrimonio tan solo 96 horas después de conocerla, en un huracán de delirio, drogas, alcohol y capricho en el que viven las estrellas de Hollywood.

Una relación que no podía salir bien, pero ¿quién no se ha enganchado a una historia cuando ves venir el trágico final? Esa atracción hace que el espectador continúe enganchado a esa bomba sexual que detonaron ambos. A una relación que ahora entendemos como enfermiza, obsesiva y destructiva, pero que en aquella época era motivo de envidia. Era sinónimo de vivir al límite. Era la aspiración de las estrellas.

‘Pam & Tommy’.

Eso es lo que plasma con brillantez la serie: a unos protagonistas capaces de conformarse con atraerse físicamente para creer que eran el amor de sus vidas. Daba igual que no supieran nada el uno del otro, si eran guapos, ricos y se lamían bien el rostro, era suficiente. Pero es que eran los años de las supermodelos, de ‘Pretty Woman’, de ‘Los vigilantes de la playa’… y por supuesto, Pam & Tommy se convirtieron en dos de los grandes referentes de unos 90 adictos a la superficialidad. 

Una escena delirante que sorprende para bien

Como decíamos al principio, ‘Pam & Tommy’ es un soplo de aire fresco entre los numerosos títulos con historias ya escuchadas. Pero aún es más sorprendente cuando descubrimos una escena que pocas veces (o nunca) habíamos visto antes.

Tras tener las primeras relaciones sexuales con la protagonista, el batería de Mötley Crüe mantiene una conversación sincera con su pene. Sebastian Stan, el actor que le interpreta, habla con su miembro y este le contesta en una escena delirante que transmite a la perfección el estado de embriaguez tanto emocional como de drogadicción del personaje.

Provoca la risa y a la vez se aplaude este momento original que aún es capaz de asombrar a un público muy acostumbrado a ver de todo.

La caracterización, el tercer vértice de la serie

Por último, no se puede pasar por alto la pasmosa caracterización de Lily James y Sebastian Stan. Este es el tercer aliciente (y no por ello menos importante) que convierte a la serie en una de las producciones más ansiadas del año.

Ver a ambos actores convertidos en Pamela y Tommy es casi lascivo. Puedes frenar muchos primeros planos de ambos y dudar de si estás ante el personaje real o el caracterizado. Las voces, los gestos y los movimientos acaban de redondear una interpretación casi idéntica a la original.

Por todo ello, los personajes de Pamela y Tommy, su contexto y la caracterización, convierten a esta apuesta de ficción en una de las más entretenidas del mes.

Paula Hergar es periodista 360 como diría Paquita Salas, escribe sobre TV en Vertele y presenta, guioniza y dirige el Zapping de LOS40. Además de colaborar en programas de cultura en La 2 y ser la autora del libro ‘La vuelta al mundo en 80 series’.