En esta edad dorada de las series, en las que además de producir una cantidad inabarcable para los espectadores también resucitan éxitos del pasado, hay que saber por qué regresos vale la pena apostar y cuáles vale más dejar en el recuerdo.

Para dar en el clavo, lo primero es saber si la historia que nos contaron aún tiene cosas que decirnos. Si aún está vigente y es interesante lo que nos puede aportar. Además, el universo en el que nos sumergimos debe conservarse pero con sentido.

Y todo eso lo cumple ‘And Just Like That’, la “resurrección” de ‘Sexo en Nueva York’ que, a pesar de no contar con Kim Cattrall – la inolvidable Samantha Jones- mantiene su esencia, con personajes más maduros y nuevas problemáticas femeninas que tratan de forma tan realista como opulenta. No podía ser de otra forma.

Porque han pasado muchos años desde que ‘Sexo en Nueva York’ revolucionara una ficción que temía poner protagonistas femeninas en primera línea, hablando de cualquier tema sin pelos en la lengua. Pero al regresar, pone de manifiesto que aún quedan muchos tabúes deseosos de ser ficcionados para saltar a la normalidad de nuestras conversaciones y seguir avanzando.

(¡Cuidado SPOILERS!)

“Ya no somos las mismas”

Esa frase la repiten en varias ocasiones al arrancar la nueva serie. Para dejar claro que son ellas, pero es imposible encontrar a la Carrie, a la Miranda y a la Charlotte de los 30 años. Asiduas a la vida nocturna, en una búsqueda constante del hombre perfecto, con brunch diarios en los locales de moda y temas de conversación en los que el sexo y los zapatos son cruciales.

Si buscas eso, es mejor que revisiones ‘Sexo en Nueva York’ (que nunca está de más) porque en ‘And Just Like That’ “nosotras, las de entonces, ya no somos las mismas”.

Ahora rondan los 50 años, tienen hijos adolescentes y son el núcleo de familias conservadoras. No es la única variante que nos muestra la serie, Carrie es de las que ha decidido no tener hijos, y disfruta de la vida que siempre soñó con su gran amor.

Profesionalmente han tenido que ponerse al día con las nuevas tecnologías y han pasado de ser las mejores en cada uno de sus trabajos, a sentirse anticuadas con las herramientas y hasta con sus pensamientos. Ellas, con lo que fueron…

Samantha, creíamos que sí pero… nadie es imprescindible

De hecho, hace 20 años a nadie se le hubiera ocurrido que pudieran dejar de ser cuatro para tener un grupo de tres. Pero así ha sido. Kim Cattrall rechazó participar en este reboot por la mala relación que nunca han ocultado con Sarah Jessica Parker. Una noticia que entristeció a los fans, al considerar a Samantha uno de los grandes pilares de la serie.

Sin embargo, el regreso ha tomado la mejor decisión para dar una respuesta a su público sobre la desaparición de Samantha: hablar tanto de ella que parece que esté presente. Desde el primer capítulo argumentan su ausencia por motivos laborales y rencillas con Carrie (y alguna que otra indirecta a la vida real). Pero su presencia sigue estando en cada capítulo y en momentos clave.

Porque hacer como si nunca hubiera existido habría decepcionado al espectador que no la olvida. Citarla solo una vez habría sido inverosímil en un grupo de amigas que llegó a ser tan icónico. Por lo que mantenerla viva rebaja la nostalgia, sin sentirnos engañados. Sí, faltan sus comentarios y su forma de ver la vida, pero ¿qué grupo de amigas no ha vivido la distancia de alguna, aunque sea temporal?

Tabúes actualizados y sacados a la luz otra vez

La ausencia de una de las figuras clave de un grupo de amigas es uno de los temas que aporta ‘And Just Like That’ y que no nos habían planteado anteriormente. Como también se atreven con el eterno debate sobre si debemos teñirnos o no las canas, porque a ellos les hace interesantes pero a nosotras desaliñadas. Porque no nos engañemos, el cambio físico es otro de los alicientes de estos regresos: ver a los personajes más mayores.

Las renovadas protagonistas ahora hablan de las relaciones de sus hijos, del tabú de cuando las madres ven volar a sus hijos del nido y sienten la necesidad de recuperar su tiempo perdido. De la decisión de no ser madre. Del equilibrio entre hacer lo que te apetezca y cumplir con compromisos.

Porque la vida es una y no tenemos tanto tiempo. Eso. ESO. También lo tratan Carrie, Miranda y Charlotte a los 50. Cuando un martes cualquiera la vida te recuerda que hay cosas peores que ensuciarte de barro cuando un autobús te salpica. Las tres siguen viviendo en las alturas de Nueva York, pero ahora nos enseñan lo que es caer a los infiernos.  

Y eso es un alivio. Saber que a los 40 no se acaban nuestras historias. Que aún hay retos por conseguir. Tabúes con los que romper. Y que seguimos siendo interesantes, con o sin canas.

Paula Hergar es periodista 360 como diría Paquita Salas, escribe sobre TV en Vertele y presenta, guioniza y dirige el Zapping de LOS40. Además de colaborar en programas de cultura en La 2 y ser la autora del libro ‘La vuelta al mundo en 80 series’.