Este 19 de noviembre, Movistar+ ha estrenado la segunda y última temporada de su ‘Vida Perfecta’. La serie creada y protagonizada por Leticia Dolera acaba y es una verdadera tragedia.

Es una pena decir adiós a ‘Vida Perfecta’ porque es de las pocas series (sino la única) de la plataforma protagonizada, casi íntegramente, por mujeres. Y muchas de nosotras la esperábamos como agua de mayo.

Es de las pocas apuestas que habla de temas a los que la ficción suele dar poca cabida. Temas casi tabú en la sociedad que son necesarios para normalizarlos y que todos, de verdad, nos acerquemos a tener una vida más “perfecta”.

Si por mí fuera, ‘Vida Perfecta’ se alargaría durante el tiempo, siguiendo a sus protagonistas en las diferentes andanzas a las que se enfrenten. Porque ellas no se “encuentran” con situaciones. Se “enfrentan” a ellas. Porque es lo que nos toca vivir a las mujeres. Bien lo sabe la creadora, al ser uno de los rostros femeninos y feministas más mediáticos de nuestro país.

Por todo ello, los seis nuevos capítulos de la ficción, producida por Corte y Confección, se disfrutan tanto como cuando saboreas algo por primera vez y sabes que ese momento no se va a volver a repetir. Con la misma narrativa especial que nos conquistó en la primera temporada pero ahora más cruda, más consciente de su historia y más atrevida.

Una última entrega que ojalá no acabara pero que agradecemos que exista:

La Carrie Bradshaw real que no sabíamos que necesitábamos

Sé que ya es hasta molesto que cualquier serie protagonizada por mujeres se compare con ‘Sexo en Nueva York’, pero en esta ocasión voy a permitirme ese desliz. No porque ‘Vida Perfecta’ tenga protagonistas femeninas, de entre 30 y 40 años, en plena crisis existencial. Sino porque es la evolución perfecta de la que muchas hablamos cuando aquella serie de HBO revolucionó la ficción.

“Es verdad todo lo que cuentan pero yo no tengo un armario plagado de Manolos”, “me identificaría con Charlotte si no fuera por el dinero que tiene” o “yo soy muy Samantha pero sin su lujosa vida”, son comentarios que muchas hemos hecho al ver ‘Sexo en Nueva York’. Y es que era lo único que le “fallaba” a la serie para poder empatizar con más parte del público (aunque a todos nos gusta soñar con ese mundo de brillos neoyorkino).

‘Vida Perfecta’ es ese deseo que habíamos lanzado al universo de la ficción. Con una Carrie (María) mucho más terrenal, una Samantha (Cristina) casada y con hijos, una Miranda (Esther) de barrio y hasta un Mr Big (Gari) del que por fin podemos enamorarnos. Necesitábamos esta otra versión de ‘Sexo en Nueva York’. La de las pobres. Este ‘Sexo en Barcelona’ en el que sí podemos imaginarnos. 

‘Vida Perfecta’. © Concha de la Rosa / Movistar+

La lucha perdida del “para todos los públicos”

Si en la primera temporada ‘Vida Perfecta’ ya trató temas tan cotidianos como silenciados por la sociedad, en esta segunda tanda vuelve a superar este reto.

No solo menciona la menopausia, sino que la detalla sin dar lecciones magistrales. La muestra, la sufre y hasta la goza. No solo plantea lo que es tener “un proyecto de vida” sino que te deja reflexionando sobre los tuyos. Por supuesto, tratan la depresión postparto y los primeros meses de crianza, tan incómodo de tratar.

Pero aún más sorprendente es que no tiene reparo en deletrear hasta lo que significa sentir “E-N-V-I-D-I-A” de las personas que más quieres. Porque esta serie pone sobre la mesa todos esos temas que no son políticamente correctos. De los que nos avergüenza hablar pero nos es imposible esquivar.

Argumentos que deberían convencer a cualquier espectador para acercarse a esta producción. Pero que, por alguna razón, hay quienes aún piensan que solo está destinada a gustarle a las mujeres. 

‘Vida Perfecta’. © Concha de la Rosa / Movistar+

En la estela de ‘Fleabag’ y ‘Girls’

Despedir ‘Vida Perfecta’ ha sido como despedir ‘Fleabag’, o como cuando se marcharon las ‘Girls’ de Lena Dunham. Sabes que no vas a encontrar nada parecido en mucho tiempo. Que en los catálogos de las plataformas no es tan fácil descubrir joyas que te reflejen así, que te hablen como una amiga y que lo hagan con una mirada de autora que te muestra un mundo que no habías visto sola.

Será difícil toparnos con otro tesoro como el que nos ha regalado Leticia Dolera. Pero cruzo dedos porque pronto se ponga al frente de otro proyecto. A la vez que otra creadora se revele como la siguiente nueva promesa. Será por mujeres con talento…

Paula Hergar es periodista 360 como diría Paquita Salas, escribe sobre TV en Vertele y presenta, guioniza y dirige el Zapping de LOS40. Además de colaborar en programas de cultura en La 2 y ser la autora del libro ‘La vuelta al mundo en 80 series’.