“Ha pasado mucho tiempo pero si vas a hacerlo, hazlo bien” se dice a sí mismo Dexter Morgan en su regreso, poniendo en su boca las mismas palabras que se diría el equipo original al darse la oportunidad de acabar por todo lo alto una serie que no tuvo un final a la altura.

Dexter ha sido una de las ficciones icónicas de esta nueva edad dorada de la televisión. Con uno de los antihéroes más paradigmáticos de la época, que logró llevarse el cariño de unos espectadores atónitos por amar a un asesino en serie y de una crítica que acabó abandonándolo.

Hasta que el 22 de septiembre de 2013, Showtime impuso a los guionistas un final con el que muchos hubieran tumbado a los responsables en la mítica camilla del propio protagonista. Por ello, Clyde Phillips – showrunner de la producción- confesó que esta nueva temporada, que ha estrenado Movistar+ este 8 de noviembre, era una “nueva oportunidad para hacerlo bien”.

Y, por el momento, han cumplido expectativas: regresando con la misma esencia pero… para todos los públicos.

Las delicias de los amantes de Dexter

Que una ficción – con un final abierto- tenga nuevos capítulos siempre es una buena noticia para sus fans. Porque vuelve a ver revivir a los personajes que un día fueron casi de su familia, y casi leerles el pensamiento.

Así ocurre con el regreso de Dexter: que cuenta con su imprescindible protagonista Michael C. Hall en un nuevo universo al que parece haberse adaptado sin problemas. Y al que suma sus antiguos fantasmas.

“La sangre” le persigue allá donde va, como los traumas a cualquiera de nosotros. Pero también lo hace el espíritu de Deb, su hermana, que aparece para anclarnos aún a la esencia de la trama original, a la vez que sitúa a los nuevos espectadores (y a los que tienen mala memoria) de dónde viene cada personaje y situación.

¿Se agradece su presencia? Sí, porque la nostalgia siempre nos encoge el corazón, pero no quita que podamos seguir adelante.

Una nueva vida para Jim Lindsay (y para cualquiera)

Y eso es lo que hace Dexter con su nueva vida. En la que se ha cambiado de nombre: ahora se hace llamar Jim Lindsay. De pueblo: pasando del caluroso Miami, al duro invierno de Iron Lake. De trabajo: ahora es vendedor de armas en una tienda familiar. Nueva novia: que no podía parecerse más a su hermana… Y hasta de peinado con un flequillo en la frente que la hace pasar desapercibido entre los pueblerinos de montaña.

Con todas estas premisas, cualquier puede subirse al nuevo tren de Dexter. Haya visto o no las temporadas anteriores. Por lo que, además de contar con su público fiel, puede sumar nuevas incorporaciones.

Y es que, en el fondo, lo que cuenta es lo mismo: cómo un hombre que es distinto al resto lucha por ser normal. Mientras, en esa lucha se lleva por delante la vida de gente despreciable. “Estás ante el tío en el que los secretos mueren”, dice, y nos saca una sonrisa porque sabemos que es literal su afirmación. Que es un Robin Hood que, en vez de robar a los ricos, mata a los malos.

Sí, regresa con toda su esencia: con conflictos sencillos, que siguen agrandando a ese extraño protagonista.

¿Un protagonista que busca sucesor?

Sin embargo, de tanta sangre extraída en anteriores temporadas, Michael C. Hall parece regresar sin ella. Es el mismo físicamente, pero ya no tiene la fuerza y la garra con la que logró que Dexter nos estremeciera a todos. Es normal que los actores se cansen de interpretar durante tantos años a un mismo personaje y él no deja de transmitirlo.

Su Dexter, capaz de ser un asesino en serie sin remordimientos, pero incapaz de disparar a un cervatillo inocente, está literalmente en tierra de nadie. Ya no disfruta de su ritual, ni de su nuevo entorno en el que impartir su justicia particular. Parece que más que buscar nuevas víctimas con las que divertirse (y divertirnos) tiene como objetivo encontrar a su sucesor.

Alguien que nos presente nuevos traumas en los que podamos indagar, nuevas aventuras y argumentos que entender. Y todo apunta a que Jim, Dexter y los guionistas ya han encontrado al mejor sucesor… ¿Habrá más temporadas?

Paula Hergar es periodista 360 como diría Paquita Salas, escribe sobre TV en Vertele y presenta, guioniza y dirige el Zapping de LOS40. Además de colaborar en programas de cultura en La 2 y ser la autora del libro ‘La vuelta al mundo en 80 series’.