62 millones de usuarios vieron Gambito de Dama los primeros 28 días desde su estreno

Ha sido toda una revolución. La miniserie de Netflix ‘Gambito de Dama‘ ha entrado en las casas de millones de personas de todo el mundo y hasta los tableros se han vendido como nunca antes. El ajedrez, un mundo dominado por los hombres, ha roto esquemas y ha atraído también al sector femenino, poco acostumbrado a lidiar con caballos y reyes. La reina del ajedrez, como ya se la conoce, la actriz Anya Taylor‑Joy, ha convertido este deporte en un fenómeno social. No hay más que ver las cifras: la venta de tableros se ha multiplicado por diez desde que se estrenó la serie. Algunas empresas incluso se han quedado sin stock estas Navidades. Es el caso de una compañía catalana, de la Garriga, que ha fabricado la mayoría de los tableros que aparecen en la producción. No sólo eso. Desde su estreno, ha subido el número de inscritos en las escuelas de ajedrez.

Pero, ¿por qué este revuelo? Para empezar, porque no es una serie sólo de ajedrez. El juego es la excusa, pero la trama va mucho más allá. Todo empieza con un accidente de tráfico. La protagonista pierde a su madre y es llevada a un orfanato, donde descubre dos mundos: el ajedrez y las drogas. No es una niña convencional. Las clases no la entretienen y siente una enorme curiosidad por aprender estrategia en el sótano, al lado del conserje, interpretado por Bill Camp. Y ahí surge la magia. Beth Harmon desarrolla una asombrosa habilidad con el tablero, que la lleva hasta las competiciones internacionales más prestigiosas del mundo. No sin antes pasar por la montaña rusa de las adicciones; también la del alcohol. Lo que empieza como unas pastillas tranquilizantes en el colegio, acaba con la incapacidad de dejarlas ir. Mezcladas con el alcohol, las pastillas se convierten en su fuente de inspiración. 

Anya Taylor-Joy. «Gambito de Dama».

Si algo llama la atención de ‘Gambito de Dama‘ es la ambientación: el vestuario, las localizaciones… Cada plano es una fotografía para enmarcar. Nos situamos en los Estados Unidos de los años 50 y 60. Una sociedad que nada tiene que ver con la actual, ni en la forma de vestir, ni de decorar una casa… ni mucho menos de pensar. Las mujeres tienen que ser correctas, recatadas y educadas, no salirse del guion, obedecer y ser buenas amas de casa. Nos lo muestra el tráiler: «Los hombres querrán enseñarte cosas. No por eso son más listos. Déjalos hablar y luego tú haz lo que te dé la gana». Pues eso hace Harmon. Va a la suya, estudia como nadie y bebe y se reúne con esos «supuestos» hombres listos para convertirse en la mejor ajedrecista del mundo. Y en un juego de hombres, nadie la toma en serio. ¿Una mujer jugando al ajedrez? Por el amor de Dios. Hasta que les derriba. Uno a uno. Y se gana su respeto.

Gambito de Dama‘ -creada por Scott Frank y Allan Scott- llega al público general porque a los aficionados al ajedrez ya se los tiene ganados. Las partidas que aparecen en el montaje, por ejemplo, así como el movimiento de las piezas, fueron seguidas de cerca por el excampeón mundial de ajedrez Garri Kaspárov. También hizo de consultor el entrenador Bruce Pandolfini. Algunos incluso consideran a la protagonista la versión femenina de Bobby Fisher. No hay tecnicismos, pero la tensión de una partida llega al sofá de nuestras casas. Los entendidos se fijarán más en la apertura y la posición de las piezas en el tablero, en las conversaciones que tienen los personajes para hacer caer al rival, pero ésta no es la esencia de la historia. Por eso está destinada a todo el mundo: porque saber que gambito de dama es una apertura de ajedrez no es imprescindible -para el público general- para entender y disfrutar de la historia.

«Gambito de Dama»

Basada en la novela del mismo nombre de 1983 de Walter Tevis, si ‘Gambito de Dama‘ ha llegado a un público alejado del ajedrez es porque nos enseña la vida de alguien que persigue la superación personal, que se reta a sí misma. Siente pasión por lo que hace y trabaja para ser la mejor. Esto, unido al trabajo visual, la trama y el magnetismo de Anya Taylor‑Joy configuran una de las series del año. Se estrenó el 23 de octubre y, un mes después, ‘Gambito de Dama‘ se convirtió en la miniserie de Netflix más vista hasta ese momento. 62 millones de usuarios vieron la producción los primeros 28 días desde su estreno. Además, se posicionó en el top 10 en 92 países y fue número 1 en 63. El escritor Stephen King se adelantó a su éxito: «es la mejor serie que he visto este 2020», reconoció al verla. A pocos días de agotar el año, es probable que le acabemos dando la razón.

Bárbara Padilla. Colaboradora en la sección de Series de ‘La Vanguardia’. Redactora y Locutora de Informativos en RAC1. Periodista desde 2007 en el área de Barcelona. Aficionada al cine desde que tiene uso de razón y a las series desde el boom de Netflix.