Las gafas no sirven en este caso para esconder la mirada, porque este asesino en serie no esconde nada. Te observa fijamente y, hablando con tranquilidad y una educación que es profundamente inquietante, confiesa su crimen. Sus crímenes. El actor es el escocés David Tennant, que demuestra tener un magnetismo como asesino en serie al nivel de «Mindhunter». La serie es «Des», una producción británica de sólo tres episodios que ha estrenado la plataforma Starzplay. El personaje es un individuo real llamado Dennis Nilsen, al que descubrió un operario al que llamaron para arreglar un atasco en las cañerías de un edificio. El atasco en cuestión estaba formado por restos humanos, huesos y carne podrida, sobretodo. El operario no tardó en llamar a la policía, que enseguida sospechó del vecino silencioso. A diferencia de otras ficciones del mismo género, aquí no hay dificultades para encontrar al culpable. Él mismo les explica dónde tiene almacenados el resto de cadáveres. Porque hay varios cadáveres. Unos doce o trece, dice.

David Tennant. «Des».

De hecho, si fuera por él los conservaría para siempre. Si lo han pillado es por la necesidad de irse deshaciendo de ellos. De aquí el atasco en las tuberías, un método nuevo que ha resultado ser su gran error. O quizás no. Porque aunque el personaje esté dispuesto a confesar, no está tan claro que la confesión resulte en condena. Los agentes necesitan que la confesión contenga nombres, que puedan confirmar lo que Nilsen está diciendo para asegurar que no se sale con la suya. Por un momento, parece que Nilsen sabe perfectamente que la versión de los hechos que está dando no es suficiente y que está jugando con la policía. La miniserie usa la voluntad de los detectives de ser escrupulosos con su trabajo para hacer que indaguen tanto como puedan en el relato del asesino, que cuanto más avanza, más escabroso se vuelve. Al mismo tiempo se conduce al espectador para que se pregunte qué es lo que pretende Nilsen dando tantos detalles y prescindiendo de su abogado. ¿Por qué ha confesado? ¿Busca la fama? ¿Necesita explicar a alguien su secreto? ¿Espera que los detectives encuentren una explicación psicológica a unos actos repugnantes que ni siquiera él parece entender? Las tres respuestas son correctas. En el desarrollo de «Des» vemos como el personaje obtiene tanto de la investigación como los detectives y que en realidad necesita este examen tanto como ellos.

«Des».

Esta buena disposición hace de él un personaje fascinante. El guion hace un buen trabajo dejando que el horror se genere a través de las palabras, sin ser demasiado gráfico. Ha sido escrito por dos nombres casi principiantes: Kelly Jones (que tiene en su haber varios episodios de diferentes series, entre ellas de «Gunpowder») y Luke Neal (que ha trabajado como actor en series como «Gunpowder»). Ambos han resultado ser un tándem solvente, demostrando una gran capacidad de mantener la tensión y dosificar los detalles del caso, para los que han usado como fuente principal el libro «Killing for Company», de Brian Masters. En él se apunta que el principal motivo de Dennis Nilsen para matar era la soledad. Buscaba alguien con quien hablar en las calles y bares del Londres del thatcherismo, llenas de jóvenes en el paro y sin hogar, en una situación de vulnerabilidad que era fácilmente explotable por cualquier desconocido que ofreciera una cena o un lugar donde pasar la noche. Un contexto de miseria que sólo podían explotar alimañas como el protagonista de esta serie, que pasa por ser uno de los más repulsivos que hemos visto en la pantalla en mucho tiempo y al que David Tennant sabe sacar partido, convirtiendo cada línea de diálogo en un escalofrío.

Toni de la Torre. Crítico de series de televisión. Trabaja en ‘El Món a RAC1’, El Temps, Què fem, Ara Criatures, Sàpiens y Web Crític. Ha escrito libros sobre series de televisión. Profesor en la escuela de guión Showrunners BCN, le gusta dar conferencias sobre series. Destaca el Premi Bloc Catalunya 2014.