Leonor Watling y Hugo Silva protagonizan esta serie ambientada en un restaurante ruso

Durante la crisis de los cuarenta, algunos se compran una moto, otros deciden hacerse un tatuaje y hay quienes incluso vuelven a entregarse al flirteo juvenil. Nada comparado con la accidentada aventura que viven Edurne (Leonor Watling) y Julián (Hugo Silva) en “Nasdrovia”, una comedia negra cargada de sátira e ironía que comienza cuando esta expareja de abogados deja atrás su cómoda vida como defensores de millonarios corruptos para abrir un restaurante ruso que, para su desgracia, conquista a la mafia. Y todo gracias a los blinis de Franky, un excéntrico cocinero al que interpreta Luis Bermejo. Su odisea personal y laboral, contada en seis capítulos, puede verse desde el viernes en Movistar+.

«Nasdrovia». Cartel oficial.

El mejor piropo que se le puede lanzar a este cóctel cómico producido por Globomedia (The Mediapro Studio) es que no se parece a ningún otro. Hay humor, thriller, violencia… Tanto sus creadores, Sergio Sarria, Miguel Esteban y Luismi Pérez, como su director, Marc Vigil, defienden que “Nasdrovia” es una comedia “sin chistes”, donde la sonrisa y la carcajada surgen de las situaciones, a veces surrealistas y otras veces patéticas, que viven los protagonistas. Incluso los mafiosos antagonistas (interpretados por Anton Yakovlev, Michael John Treanor, Yan Tual y Kevin Brand, entre otros) divierten al espectador hablando, entre crimen y crimen, de problemas mundanos como los anuncios “espías” de Instagram, los spoilers de “Juego de tronos” o el drama de tener que prescindir del vodka por ser celíaco.

«Nasdrovia»

Otro aliño diferencial son los apuntes irónicos y cómplices que hace mirando directamente a cámara Edurne, quien hereda los monólogos interiores que hace Julián en el libro en el que se basa “Nasdrovia”, “El hombre que odiaba a Paulo Coelho”, escrito por el propio Sarria. Además, Leonor Watling los expone con una naturalidad envidiable. En un entorno con tanta testosterona como la mafia rusa, se agradece que sea una mujer quien busque, al estilo “Fleabag”, generar empatía con el espectador.

El estilo visual de “Nasdrovia” también es atípico para una comedia de situación. El director Marc Vigil ha grabado los seis episodios de la serie, lo que le ha permitido dejar su sello en la obra, incluso hacer guiños a Tarantino en sus planos. Tampoco han tenido miedo de incluir actores internacionales y diálogos en ruso, aunque eso les haya obligado a contratar a un asesor que ayudase a todos con el acento eslavo. Todo esto, reivindica Vigil, ha sido posible gracias a la buena sintonía con los creadores, con los que ha trabajado codo con codo. De hecho, los cuatro firman también como productores ejecutivos.

Leonor Watling y Hugo Silva. «Nasdrovia»

Pero que nadie piense que la originalidad de la propuesta excluye a públicos ajenos a las locuras que somos capaces de hacer en cualquier crisis vital. Cualquiera puede engancharse a la deriva catastrófica en la que entran estos personajes y empatizar con sus inseguridades. “No echo de menos ser joven, echo de menos tener 39 años y no ser un cliché”, dice en un momento Edurne. Levantemos nuestras copas porque nada en “Nasdrovia” lo es.

Helena Cortés. Periodista (de las de vocación) y comunicadora audiovisual, es la chica de la tele en ABC y ABC Play. Analizaba series y programas en ‘Non Stop People’ (Movistar+) y Cope y ahora puedes escucharla en ‘Las cinco letras’ de ‘El enfoque’ de Onda Madrid. Aprende y enseña Periodismo en la Universidad Carlos III.