La serie francesa “L’Effondrement”, ya disponible en Filmin, muestra el escalofriante derrumbe de la sociedad tal y como la conocemos

Primero llegaron los cortes de luz intermitentes y los fallos en las comunicaciones, luego el desabastecimiento de algunos alimentos, la falta de gasolina y combustibles… Y en apenas unos días la sociedad tal y como la conocíamos se ha convertido en una caótica jungla donde cada individuo solo lucha por su propia supervivencia. Esta es la terrorífica y tangible premisa de la que parte “El colapso” («L’Effondrement»), una producción de Canal+ Francia disponible en Filmin que tiene todas las papeletas para convertirse en la serie del verano. Aunque no es la primera ficción que nos plantea un futuro negro (ahí están las brillantes “Years and years”, “Black Mirror” e incluso “El cuento de la criada”), llega en un momento especialmente delicado, cuando el espectador contemporáneo aún está golpeado y aturdido por las consecuencias de otra crisis, la del coronavirus, que ha demostrado nuestra vulnerabilidad.

«El colapso»

El colectivo Les Parasites, formado por Jérémy Bernard, Guillaume Desjardins y Bastien Ughetto, retrata en ocho episodios de entre 15 y 26 minutos el paulatino derrumbe del mundo moderno en línea con las tesis de la colapsología, una corriente de pensamiento catastrofista que prevé el fin de la civilización industrial. Cada capítulo de esta serie de dos millones de euros, con personajes y escenarios distintos, avanza unos días más en esa pesadilla apocalíptica. Y crece, por supuesto, en angustia. La excepción es la última entrega, que viaja a los días previos a la quiebra para subrayar los motivos climáticos (antes sobreentendidos) que llevaron a la sociedad al desastre.

“El colapso”, aplaudida también por la crítica en su estreno en el país galo, se guarda otro as en la manga, una pirueta formal que funciona a la perfección: el plano secuencia. La cámara al hombro sigue a personajes de todas las edades y clases sociales en tiempo real, sin cortes ni elipsis, en sus decisiones desesperadas, ya sea robar un coche o un avión para escapar o decidir si dejar morir o no (y cómo) a los ancianos que cuidabas. Así, la catástrofe se ve aún más cercana, y es imposible huir de los miedos de los protagonistas o no empatizar con ellos. Pese a que sus decisiones, como ocurre en cualquier panorama apocalíptico, sean más egoístas que solidarias. Y esto obliga al espectador a preguntarse, aún con la carne de gallina, qué haría en su lugar.

«El colapso»

Una producción verde

En línea con los principios que defiende, “El colapso” es también una serie ecologista en términos de producción. En una industria cada vez más preocupada por el medio ambiente, el equipo se esforzó especialmente por reducir al mínimo su impacto: sustituyeron las botellas de plástico por cantimploras y los coches individuales por transportes colectivos. Además, impulsaron un catering vegetariano con productos locales, el uso de maquillajes biológicos y la reutilización de elementos decorativos. Todo esfuerzo es poco para que estos universos tan temibles como futuribles sigan siendo ficción.

Helena Cortés. Periodista (de las de vocación) y comunicadora audiovisual, es la chica de la tele en ABC y ABC Play. Analizaba series y programas en ‘Non Stop People’ (Movistar+) y Cope y ahora puedes escucharla en ‘Las cinco letras’ de ‘El enfoque’ de Onda Madrid. Aprende y enseña Periodismo en la Universidad Carlos III.