Los amores de verano llevan la fecha de caducidad en el propio nombre, pero sus efectos se suelen prolongar mucho más allá de la llegada del otoño. Estas son algunas de las series que han explorado el tema del amor efímero, ligado a las vacaciones.

The Affair

Lo que debían ser unas aburguesadas vacaciones familiares en la costa este americana se transforma completamente en otra cosa para Noah Solloway cuando topa accidentalmente con Alison Lockhart, la camarera de un local donde come con su mujer y sus cuatro hijos. Lo que podría haber sido una simple aventura veraniega se transforma completamente también en otra cosa: un terremoto que acaba afectando a todo el mundo que está a poca distancia del epicentro que forma la pareja adúltera. Narrada desde múltiples puntos de vista, “The Affair” derivó hacia la serie culebronera, pero la primera temporada capta muy bien la pasión asociada al amor de verano. Ese “ahora o nunca”.

Master of None

Aziz Ansari se marcaba uno de los homenajes cinéfilos más bonitos en el primer capítulo de la segunda temporada de “Master of None”, filmado en blanco y negro. Su personaje se iba a Italia después de romper con la novia y se pasaba tres meses allí. El objetivo inicial era aprender a hacer pasta, pero pronto empieza a diversificar intereses, sobre todo cuando aparece Francesca —con la gravedad de una de las heroínas de las películas neorrealistas— y empieza a desarrollar sentimientos hacia ella. Pero siempre hay un “pero”. En este caso, la objeción tiene nombre y apellido: los del novio de su querida.

Girls

¿Lena Dunham fuera de Nueva York? Lena Dunham fuera de Nueva York. A pesar de haber manifestado ser alérgica a la arena de la playa, la protagonista de “Girls” asume un encargo para un artículo: las mujeres maduras que se apuntan a hacer surf. Mientras hace el trabajo de campo, encuentra a Paul-Louis, un chico encantador con quien acaba intimando. Ella le comenta que se le ha pasado por la cabeza dejar la toxicidad de Nueva York. Él da un paso atrás y le deja caer un pequeño detalle que no había mencionado: ya tiene novia. A pesar del enfado de ella, acaba entendiéndolo y comparten manta ante una hoguera. Pero, como saben los que han visto la serie entera, ese breve encuentro —por decirlo a la manera de David Lean— tendrá consecuencias.

“Girls”

Modern Love

La serie de historias de amor cuquis basada en columnas del New York Times tiene uno de sus mejores capítulos en el que protagonizan Dev Patel y Catherine Keener. Ella lo entrevista, como brillante directivo de una app de citas. Él le confiesa su fracaso amoroso por estrepitoso: el de un amor que no supo retener. Y ella le corresponde la confidencia contándole el verano que pasó con un hombre (Andy García) que fue su gran amor, pero que nunca fue más allá porque ninguno de los dos —solo después supo que la intensidad del sentimiento era recíproca— se atrevió a dar el primer paso.

Vacaciones en el mar

Contigo empezó todo. La serie en inglés se titulaba “The Love Boat”, lo que permitía intuir mucho mejor por dónde iban los tiros. Desde 1977, y a lo largo de nueve temporadas, 248 capítulos y cinco especiales, los creadores de esta sitcom —de una hora de duración— exploraron todas las posibilidades románticas que permitía un crucero. La tripulación era (más o menos) estable, y un grupo de actores invitados iba adornando cada capítulo con historias ligeras de seducción para entretener (y quizá motivar) a las audiencias de la cadena ABC los sábados por la noche.

Verano azul

Aunque colectivamente la tenemos encasillada como serie de verano, la mítica serie de Antonio Mercero se estrenó en realidad en octubre. Nerja era el escenario de una batalla amorosa: la del chico local Pancho y el turista Javi para poder seducir a Bea, estereotipada como “la-guapa-del-grupo”. Pancho le robaba un beso en la Cueva del Gato Verde, pero la historia era efímera. Porque, como cantaba el Dúo Dinámico en el último episodio: “El final del verano llegó / y tu partirás / Yo no sé hasta cuándo / este amor recordarás”. Las infinitas reposiciones lo pusieron más fácil, eso de recordarlo.

“Modern Love”

This is My love

Una de las series coreanas más aplaudidas cuenta la historia de un actor famoso que, de la mano de la negra literaria que contrata para escribir su autobiografía, intenta entender por qué no funcionó su gran historia de amor. Volviendo atrás, todo empieza cuando él tenía 17 años y, un verano, conoció a una niña huérfana que le hizo tambalear los cimientos. Ella desaparece y no la vuelve a ver hasta que ya es una joven. Y, aunque se enamoran perdidamente, las fuerzas del melodrama actúan y ella vuelve a evaporarse.

I Love Dick

Jill Soloway (“Transparent”) ofreció esta exploración sobre la identidad artística y sexual, basada en una mujer de mediana edad de Nueva York, cineasta a quien no le ha llegado el éxito, que acompaña a su marido a un pueblo de Texas porque él hace allí una estancia de investigación universitaria. Allí conocerá al Dick del título, y no es casualidad que, en inglés, “dick” designe al miembro masculino (y que también sea un insulto para designar a alguien que se comporta sin importarle si hiere a los otros). Kathryn Hahn y Kevin Bacon protagonizaban esta historia seca como el desierto sobre lo crudo que puede ser un amor platónico.

Àlex Gutiérrez. Periodista especializado en medios de comunicación y audiovisual. Actualmente trabaja en el diario ARA, como jefe de la sección de Media y autor de la columna diaria ‘Pareu Màquines’, donde hace crítica de prensa. En la radio, colabora en ‘El Matí de Catalunya Ràdio’, con Mònica Terribas y en el ‘Irradiador’, de iCatFM. También es profesor en la Universitat Pompeu Fabra. Su capacidad visionaria queda patente en una colección de unos cuantos miles de CDs, perfectamente inútiles en la era de la muerte de los soportes físicos.