Crónica del recién clausurado BCN FILM FEST, por Conxita Casanovas

Empiezo citando a Cocteau cuando dijo “Lo hicieron porque no sabían que era imposible”. Después de terminar con tan buenas sensaciones y tantas felicitaciones una edición del BCN FILM FEST, la cuarta, que, por razones obvias, era de salto con pértiga y que nunca olvidaremos, eso es exactamente lo que me vino a la cabeza en la hora del adiós.

No falló nada, ni un micrófono, ni una conexión. Hicimos “La lista de los deseos” y funcionó. Todos los premiados, incluido el mejor actor Josh O’Connor, que no encontró mejor sitio para grabarse que dentro de su coche, mandaron sus mensajes a tiempo, citando y recitando a la maravillosa ciudad de Barcelona, la ciudad de los prodigios, donde todavía todo es posible si hay detrás un equipo realizador y entusiasta como el nuestro.

“La lista de los deseos”

Tampoco nos falló el público, los espectadores que volvieron al cine sin miedo y, durante ocho días de vértigo, dieron vida a los Verdi y su entorno, disfrutando de las películas que elegimos para mimarles. De la primera, la excelente “Uno para todos” que se estrena a final de mes, a la última “Sound of Metal” que les dejó clavados en la butaca. Y es que ¿cómo se puede cerrar mejor y de manera más impecable un Festival, viniendo de donde veníamos, que con una película como la de Darius Marder que reflexiona sobre el silencio, a propósito de un batería que pierde el oído de la noche a la mañana? Impacto y acierto total el viaje que hicimos con Riz Ahmed, rapero británico cuyos ojos no podremos tampoco olvidar.

“Sound of Metal”

Tampoco falló el jurado. Mercedes Sampietro, Judith Colell y Gerard Quintana tenían donde elegir y, entre conejos rosas y muñecos de madera, se enamoraron de la que les pareció la mejor película, la magnífica “Regreso a Hope Gap” del británico William Nicholson que, adaptando y filmando su propia obra de teatro y practicando el “menos es más”, nos habla de una ruptura de pareja, con aparente simplicidad pero de una manera tan poética y profunda y un magisterio que hace tiempo que no veíamos en cine. Demoledora, como el guion de la rompedora “La verdadera historia de la banda de Kelly”, un neowestern de Justin Kurzel que tenéis ya en las pantallas o “Corpus Christi” de Jan Komasa que mereció el premio de la Crítica comandada por Nuria Vidal, Laura Blanco y Tonio L. Alarcón y el premio Festival Castell de Perelada a la mejor banda sonora. Rosamund Pike rentabilizó al personaje más potente, una Madame Curie de nuevo biografiada, que nunca reconoció inferioridad ante los hombres y mostró, en un saludo de tres minutos, que su coeficiente de inteligencia estaba al nivel de esos científicos a los que ahora por suerte volvemos a poner en valor.

“Madame Curie”

En esa carrera de fondo que fue el Festival este año, el primero presencial post-covid, hemos sentido al lado más que nunca a la prensa y al sector. Reunimos en una misma mesa redonda, hablando de cine y teatro, a primeras espadas como Josep María Pou, Jordi Galcerán, Marta Buchaca, Cesc Gay y Joel Joan. Gracias al online, que ha venido para quedarse y que estuvimos experimentando como apoyo, pudimos conocer un poco más al chico que asombró al mundo con “1917”, George MacKay, y conectamos con Berlín, Londres –para hablar con Peter Cattaneo y Kristin Scott Thomas–, París… ¡Hasta con Tasmania! Actorazos como Lambert Wilson, que se ha puesto en la piel de De Gaulle, y directoras como Marjane Satrapi nos abrieron las puertas de sus apartamentos, a altas horas de la madrugada, alargando sin importarles lo más mínimo, porque estaban superagusto, coloquios que contaron con gran asistencia de público cinéfilo y preguntador. Féodor Atkine, otro lujo del cine europeo como Emmanuelle Devos, que nos hizo llegar su “perfume”, recordó pícaramente como Éric Rohmer, cuando rodaron “Pauline en la Playa”, daba preferencia a las actrices a las que invitaba a tomar algo.

“El buzo”

¿Qué más se puede pedir si hasta recibimos la visita del Presidente de la Generalitat, Quim Torra, que, relajado y cordial, presentó “Maragall i la Lluna”? No se quejó del calor ni mostró añoranza de la Ibiza donde rodaron Àlex Brendemühl, cuando presentaba “El buzo” en uno de los días en que el sol caía a plomo. Le cantamos el cumpleaños feliz a Emma Suarez en el cine, cuando vino a abrirnos “Una ventana al mar” y Cesc Gelabert nos puso la piel de gallina descubriéndonos que Merce Cunningham había actuado hace mil años en el cine Prado de Sitges.

“Una ventana al mar”

Son tantas las imágenes que empaquetamos este año en que hemos reestrenado el cine y su magia, que casi me olvidaba de relatar como nos reímos y lo bien que lo pasamos presentando los libros de Toni García Ramón, “Mata a tus ídolos” y de Gemma Nierga y Jaume Figueras, “El cine que ens va obrir els ulls”. O de la descarga de energía juvenil que supuso presentar en varias salas a la vez “El sitio de Otto” de Oriol Puig con sus actores-guionistas.

“El sitio de Otto”

Más de mil personas pasaron cada día por el cine de nuestra mano y hemos llegado a más gente que ya se reserva la semana. Este pequeño festival, donde cine y literatura van de boda, seguirá empeñado en crecer sin emborracharse y buscando la excelencia. El año que viene, con más impulso si cabe, volveremos a nuestro habitual mes de abril. Ya hemos fijado fechas, si el universo lo permite, inauguraremos el diecisiete y cerraremos el día de Sant Jordi para sumarnos a la fiesta más fantástica del año.

Hay que ver lo que cuesta decir adiós. ¿Qué tal si, para hacerlo más fácil, lo dejamos en “Hasta la vista”?

Conxita Casanovas. Periodista especializada en cine, trabaja en RTVE. Acumula mucha experiencia. Ha recorrido los festivales más importantes y ganado importantes premios pero conserva la ilusión y la pasión del primer día. Dirige el programa ‘Va de cine’ que suma ya 37 temporadas en antena en RNE-Ràdio 4 (domingos de 14h a 15h), espacio que tiene una versión en castellano en RNE- Radio 5 (sábados 11.35h) para toda España. Actual directora del BCN Film Fest.