Brujas simpáticas, brujas perversas, brujas señaladas como tales por la violencia del patriarcado, brujas modernas… Las series han explorado la compleja mitología en torno a estas mujeres rodeadas de una aura mágica, ligadas a la tierra por fuerzas telúricas. Y, desde la comedia al terror, han dejado un buen puñado de títulos, que repasamos aprovechando la semana de San Juan.

Embrujada

El 17 de septiembre de 1964, ABC presentaba la que sería la bruja televisiva por antonomasia durante casi toda la década siguiente. A lo largo de 8 temporadas, Elizabeth Montgomery protagonizó esta sit-com, donde interpretaba a una brujita alegre, muy en sintonía con la época, que tenía el poder de hacer travesuras cada vez que fruncía la naricilla, y la fruncía muy a menudo. Casada con un mortal, su adaptación a la ordinaria vida doméstica era el motor de situaciones humorísticas blancas, donde al final siempre triunfaba el amor.

“Embrujada”

La familia Addams

Al día siguiente de hacer debutar “Embrujada”, se emitió también en la ABC, el primer episodio de “The Addams Family”, que adaptaba la tira cómica publicada en el “New Yorker” por Charles Addams desde 1938. Aquella perversión macabra de la familia ideal americana tenía como abuela un entrañable personaje –interpretado por Blossom Rock– que se pasaba las tardes haciendo pociones y afilando hachas arrojadizas en el comedor de casa. Convertidos en un icono pop, Mortícia y familia han aparecido en múltiples adaptaciones posteriores, montajes teatrales, series animadas, películas, videojuegos e, incluso, un pinball.

Dark Shadows

Un serial de sobremesa sobrenatural. Nada más y nada menos esta fue la apuesta de la ABC para los mediodías de 1966 a 1971, a partir del éxito de sus series anteriores sobre brujería. En este caso, un pueblo de Maine era el escenario donde tenían lugar las tribulaciones de los Collins, una familia acomodada. Con ambientación gótica, las brujas convivían con zombis, hombres lobos, fantasmas y todo el catálogo de criaturas monstruosas. A lo largo de 1.225 episodios consiguió un estatus de serie de culto y, desde 2006, han ido apareciendo episodios radiofónicos con algunos de los actores originales.

Embrujadas (Charmed)

Tres hermanas con habilidades fabulosas que son las tres brujas más poderosas del mundo. Pero no son ni mucho menos malvadas, sino benefactoras: protegen a los humanos de peligros demoníacos. Esta serie del canal The WB (1998-2006) arrastró un culto de fans, gracias sobre todo a la química que desprendían las tres protagonistas: Alyssa Milano, Holly Marie Combs y Shannen Doherty, con la incorporación de Rose McGowan a partir de la temporada cuarta. Las chicas intentan mantener una vida ordinaria cuando no están luchando contra el mal, pero la interferencia entre una y otra identidad hace que sus relaciones sentimentales acaben siendo accidentadas.

“Embrujadas”

Salem

Los juicios de Salem, oficiados entre 1692 y 1693 en Massachusetts, se saldaron con unos veinte muertos, mayoritariamente mujeres, acusadas de brujería. Este episodio traumático forma parte de la cultura popular americana y aparece reflejado en series tan diversas como “Los Simpsons”, “Agents of Satan”, “Buffy la cazavampiros” o “Bones”. De entre las miniseries que han profundizado en el caso destacan “Three Sovereigns for Sarah” con Vanessa Redgrave (PBS, 1985) y “Salem Witch Trials” (CBS, 2002), una miniserie con Kirstie Alley con apariciones de Shirley MacLaine y Peter Ustinov. De las recientes, “Salem” ha sido la más exitosa. Creada por Adam Simon y Brannon Braga, introducía un giro interesante: las brujas lo eran realmente y estaban dirigiendo bajo mano los juicios.

American Horror Story: Coven

A partir de las brujas de Salem, Ryan Murphy imaginó la tercera temporada de “American Horror Story” como una fantasía terrorífica que seguía a las descendientes de aquellas curanderas que pudieron escapar de la inquisición y ahora vivían internas en una Academia en New Orleans, Luisiana. Una de ellas descubre, de la peor manera posible, que todo aquel con quien practica sexo, muere. Los episodios daban muchos saltos en el tiempo hacia el pasado y revisitavan los juicios originales. Y, en la línea habitual de Murphy, había una denuncia de la represión que han sufrido, a lo largo de la historia, aquellos que tenían una sexualidad considerada no convencional.

Sabrina, the Teenage Witch

La bruja adolescente es un personaje versátil, que sirve para mostrar a alguien tomando conciencia de sus poderes como mujer. Una de las versiones más populares de este enfoque fue la serie “Sabrina, the Teenage Witch”, que consiguió 17 millones de espectadores en su debut para la ABC, en 1996. Melisa Joan Hart interpretaba este personaje, surgido del cómic, que descubría a los dieciséis años sus superpoders. La serie finalizó en 2003, pero Netflix quiso repescar el personaje en 2018 y estrenó “Chilling Adventures of Sabrina”, con un enfoque mucho más oscuro que el de la serie original. La protagonista era Kiernan Shipka, conocida por haber interpretado a Sally Draper, la hija de Don Draper, en “Mad Men”.

A Discovery of Witches

La trilogía “All souls” de Deborah Harkness sirvió de base para esta serie británica de Sky (2018) protagonizada por Teresa Palmer, Matthew Goode y Edward Bluemel. La protagonista es una historiadora y bruja a su pesar que descubre un manuscrito encantado mientras remueve documentos en una biblioteca de Oxford. Esto la obliga a asumir su identidad y explorar el mundo de la magia, con la ayuda de un vampiro, desafiando la noción habitual que estas criaturas son enemigas de las brujas. El éxito de la primera temporada hizo que la plataforma la renovara automáticamente para una segunda y tercera temporadas, pendientes de estreno.

“A Discovery of Witches”
Àlex Gutiérrez. Periodista especializado en medios de comunicación y audiovisual. Actualmente trabaja en el diario ARA, como jefe de la sección de Media y autor de la columna diaria ‘Pareu Màquines’, donde hace crítica de prensa. En la radio, colabora en ‘El Matí de Catalunya Ràdio’, con Mònica Terribas y en el ‘Irradiador’, de iCatFM. También es profesor en la Universitat Pompeu Fabra. Su capacidad visionaria queda patente en una colección de unos cuantos miles de CDs, perfectamente inútiles en la era de la muerte de los soportes físicos.