Movimientos de amplio calado social como el #MeToo o el ecologismo han arraigado en la televisión internacional en el último trimestre del 2019

Así lo corrobora Teleformat, el observatorio internacional de tendencias y formatos televisivos, en su último informe, un estudio que muestra lo que se lleva en la pequeña pantalla en el ámbito del entretenimiento y, por tanto, lo que tiene mayor éxito entre el público.

A raíz del “caso Weinstein” y el debate que desató sobre los abusos sexuales y el sexismo, la televisión internacional ha prestado mayor atención a las mujeres en todo tipo de formatos. Programas como “In a Man’s World” (EEUU) y “Barbie Erklärt’s” (Alemania) se centran en el aspecto más combativo, mientras que otras propuestas como “Lugar de Mulher” (Brasil) y “Misdaad Advocaten” (Países Bajos) posicionan a la mujer en terrenos habitualmente dominados por hombres.

“In a Man’s World”

La lucha contra el cambio climático que abanderan Greta Thunberg y su legión de seguidores también ha encontrado su lugar en la tele. Los formatos que buscan concienciar sobre la protección del medio ambiente están en boga. Destacan ambiciosas producciones documentales (“Seven Worlds, One Planet”, Reino Unido) y reportajes de investigación y espacios divulgativos que insisten en la emergencia climática (“2050”, Francia) y el consumo responsable (“De Vergelijers”, Holanda).  

Las nuevas tecnologías han ocupado minutos de emisión en algunos casos como herramienta para atraer a un público joven (“Ningen vs Al”, “Drone x Oni”, Japón) y, en otros, para dar a conocer los últimos avances científicos (“Unnatural Selection”, EEUU; “De toekomst is fantastich”, Países Bajos).

“Seven World, One planet”

Entre las tendencias también abundan clásicos. Así, el talent show reafirma su dominio. La música sigue siendo una de las apuestas más populares en este ámbito con numerosos estrenos, como “Mask Singer” (Francia), “America’s Most Musical Family” (EEUU) y “Hai Chang Zhuan Qi Lai (China). Pero  también otras disciplinas como la interpretación (“Yan Yuan Qing Jiu Wei”, China), los tatuajes (“Ink Master: Grudge Match”, EEUU), la cocina (“Antonino Chef Academy”, Italia) o las drag queens (“Queen of drags”, Alemania) se abren paso en el universo de los talent.

Otro veterano, el dating show, sigue presente en las parrillas: con humor (“Blind Date”, EEUU), con cambios de escenarios (“Ex on the Beach: Peak of Love”, EEUU) o con una sensibilidad especial (“Love on the Spectrum”, Australia).

“Lugar de Mulher”

Tampoco han perdido comba los realities de viajes que regresan a las raíces (“Ant and Dec DNA Journey”, Reino Unido), descubren culturas lejanas (“Cultuurshock”, Países Bajos) o  buscan la felicidad en lugares remotos (“Chasing the Sun”, EEUU).        

Tras una época en la que la cámara oculta había sido cuestionada, este recurso vuelve a adquirir notoriedad, por ejemplo, entre las plataformas de OTT: “Pixar in Real Life” (Disney+, EEUU), “Prank Encounters” (Netflix, EEUU). Y sigue estando presente en programas de sorpresas, género este último que no se baja del tren de la popularidad (“Ellen’s Greatest Night of Giveaways”, EEUU; “La porta dei sogni”, Italia).

“Ex on the beach”

El famoseo se resiste a ceder minutos, aunque para ello ha tenido que recurrir a la reinvención. Y muchos formatos han apostado por las nuevas tecnologías o las fusiones de géneros para adentrarse en el mundo de la prensa rosa con éxito (“La boîte à secrets”, Francia; “Haussitter gesucht!”, Alemania).

El “true crime” se ha confirmado en el último trimestre del año como un género que continúa despertando fascinación. Proliferan documentales sobre asesinatos y desapariciones reales (“The Preppy Murder: Death in Central Park”, EEUU; “Grégory”, Francia) y, de nuevo, programas centrados en el trabajo de la policía (“Live PD: Wanted”, EEUU; “Die Austausch-Cops”, Alemania).