El viaje dramático de los centroamericanos que buscan asilo en España

En otoño de 2017, Alberto Senante, Director de Comunicación de la ONG “CEAR” (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), compartió conmigo la idea de su equipo: concienciar y presionar al gobierno español para que las víctimas de las maras que huyen buscando refugio en España pudieran tener condición de asilados.

La propuesta consistía en aprovechar la corriente de popularidad y notoriedad que está adquiriendo la ficción televisiva como vehículo cultural para lanzar una campaña en la que anunciaríamos una supuesta serie sobre las víctimas de las maras y sus dificultades para encontrar apoyo en España.

En esta ficción se relataría la terrible realidad que viven miles de ciudadanos de Centroamérica, que desde hace ya demasiados años se ven obligados a huir de la extorsión de las bandas. Estos abusos se materializan, en el mejor de los casos, en pagos a cambio de protección y, en el peor, en todo tipo de violencia física, que incluye desde la violación de las hijas y hermanas de aquellos que no aceptan unirse a las pandillas, hasta el asesinato de los familiares más cercanos. Todo ello en un clima de total impunidad.

El drama surge cuando llegan escapando de esa terrible realidad a nuestro país, y la ley actual no les ampara ni les concede condición de asilado. Como consecuencia, en numerosas ocasiones las personas son devueltas de inmediato al infierno.

Las víctimas no pueden acudir a la policía ni a estados en descomposición jurídica, porque las bandas han conseguido incluir en su nómina a todos aquellos que deberían defender a sus conciudadanos.

La única vía es escapar fuera del país a un destino que les otorgue la condición de ciudadanos con derechos y donde los largos tentáculos de las pandillas no puedan llegar.

El drama surge cuando llegan escapando de esa terrible realidad a nuestro país, y la ley actual no les ampara ni les concede condición de asilado. Como consecuencia, en numerosas ocasiones las personas son devueltas de inmediato al infierno. Un infierno en el que difícilmente sobrevivirán.

Para sensibilizar a la sociedad y presionar a nuestros políticos, surgió la idea de hacer una campaña teaser anunciando una serie de televisión en redes sociales y medios masivos. El objetivo era poner la tragedia de las víctimas de las maras en el centro de la conversación social y al final descubrir que en realidad no se trataba de una ficción, sino de una terrible realidad.

Tras barajar varias ideas, convinimos en llevar a cabo dos acciones: la campaña de agitación anunciando una serie, y el desarrollo y producción de un corto que pudiera dar visibilidad al tema con continuidad más allá de la primera acción.

La Secretaria General de CEAR, Estrella Galán, consiguió reunir al guionista Alejandro Hernández (“Todas las mujeres”, “Caníbal” y “El Autor”, película que consiguió el Goya al mejor guion adaptado); al director Salvador Calvo (“Niños robados”, “Los últimos de Filipinas”) y a mí mismo para crear un vehículo audiovisual que pudiera concentrar el mensaje que CEAR pretendía difundir: la necesaria aplicación de la condición de asilados a todos aquellos que huyen de las maras.

Alejandro se entrevistó con víctimas y construyó un breve pero desgarrador relato en el que se cruzaban las historias de dos familias destrozadas por la acción de las maras y que convergían en un mismo punto, el único posible: la huida.

En agosto de 2018, gracias a la sensibilidad de Globomedia (THE MEDIAPRO STUDIO) que respaldó la producción con medios materiales, y de todos los que participaron de una forma altruista (equipo técnico, actores, productores, guionista, director…) se rodó “Maras. Ver, oír y callar”.

Protagonizado por Cristian Paredes, José Juan Rodríguez, María Isabel Díaz, Edgar Vittorino, Belén López y Raul Prieto -casting realizado por Luis San Narciso y Andres Cuenca– y bajo las órdenes artísticas de Salvador Calvo, se grabó el corto con un equipo de arte encabezado por Fernando González, que supo convertir escenarios naturales de Madrid en las calles del Salvador o Guatemala.

La música la puso el compositor Roque Baños y la dirección de producción corrió a cargo de Manu Sánchez.

Por supuesto, al frente estuvieron Estrella Galán y Paloma Favieres, dos de los principales motores de entre las muchas almas de CEAR que defienden, año tras año, a todos aquellos que huyen de la extorsión intentando encontrar en España un abrazo solidario.

No hay que olvidar que en Centroamérica las maras causan más víctimas que conflictos más mediáticos como el de Siria.

Ojalá que, tras los numerosos reconocimientos conseguidos en varios festivales nacionales e internacionales, “Maras. Ver, oír y callar” consiga su meta: que no es ganar el Goya al Mejor Cortometraje de Ficción o el Forqué al Mejor Cortometraje Cinematográfico (lo que también sería de gran relevancia), sino ofrecer a todas las víctimas de esa terrible realidad una esperanza de vida.

Javier Pons es Director General de Globomedia y Director de Contenidos de THE MEDIAPRO STUDIO España. Su extensa carrera profesional empieza en la radio, donde en 1991 fue nombrado director de antena y posteriormente director general de la cadena musical francesa M40. De vuelta a España en 1994 ejerce como director de la cadena M80 y en 1996 se pone al frente de la cadena 40 Principales, donde puso en marcha la iniciativa Principales Solidarios y el magazine matinal “Anda ya”. 
En 2001 cambió la radio por la televisión incorporándose al equipo de El Terrat como director general, desde donde desarrolló destacados programas como “Dos rombos”, “Homo zapping” y “Una altra cosa”. Desde febrero de 2007 hasta enero de 2010, continuó su carrera profesional como Director de Televisión Española. Desde 2010 hasta 2012 pasó a ser CEO en Prisa Radio.