El hijo de una madre divorciada se va a la Universidad y descubre, con cierto pánico, que ahora tiene tiempo libre por primera vez en muchos años y no sabe cómo llenarlo. Y un hijo que era el macho alfa del instituto, pero que descubre como en el nuevo hábitat no le funcionan ya los recursos para dominar a los chicos y a las chicas. Un movimiento ascendente, pues, y uno descendente.

Este es el baile básico que se produce en “Mrs. Fletcher”, la serie de Tom Perrotta (‘The Leftovers’) basada en su novela homónima y que se puede ver en HBO.

Una miniserie -son siete capítulos- centrada en el síndrome del nido vacío que podría ser muy difícil de digerir. Pero Perrotta sabía encontrar el tono perfecto en papel y lo ha trasladado con éxito a la pantalla. No en vano, el novelista y showrunner fue discípulo de Tobias Wolff, un autor de quien años más tarde cogería su “escritura cómica para una moral seria”. Y esta es una definición perfectamente válida para una serie que llega empaquetada como una comedia fina, pero que tiene un discurso potente sobre los complejos sexuales o la masculinidad tóxica. Y que funciona mejor en las escenas emotivas -como el baño de la protagonista en una piscina vacía- más que no en los momentos de intercambios de réplicas ingeniosas. Que el (nuevo) despertar sexual de esta madre esté canalizado por las webs porno también contiene un discurso interesante sobre la soledad, las pantallas y las MILF.

En el centro de ‘Mrs. Fletcher’ está la presencia magnética de Kathryn Hahn y su habilidad para encarnar los conflictos de la gente corriente. Hay actores que juegan a la ofensiva y al despliegue expresivo –Jack Nicholson, Joaquin Phoenix, Meryl Streep– y hay otros que trabajan desde la sutileza y un aura personal difícil de objetivar –Casey Affleck, Ryan Gosling, Audrey Hepburn–. Hahn pertenece inequívocamente a la segunda categoría.

El hijo corre a cargo de Jackson White, que resuelve con corrección el papel, cosa nada fácil teniendo en cuenta que su personaje no genera empatía. Ahora bien -y este es el principal problema de la serie- la descompensación entre el interés de la historia de la madre y del hijo hacen que el espectador pueda sentir la tentación de probar esta nueva opción de pasar la acción a velocidad acelerada.  

Con ‘Mrs. Fletcher’, HBO confirma la tendencia de las plataformas de hacer “dramedias” generacionales para gente madura. Desde aquella ‘I love Dick’ que precisamente protagonizaba Hahn en Amazon Prime, hasta ‘Togetherness’.


Àlex Gutiérrez es periodista, especialitzado en medios de comunicación y audiovisual. Actualmente trabaja en el diari ARA, como jefe de la sección de Media y autor de la columna diaria ‘Pareu Màquines’, donde hace crítica de prensa. En la radio, colabora en ‘El Matí de Catalunya Ràdio’, con Mònica Terribas y a el ”Irradiador’, de iCatFM. También es profesor en la Universitat Pompeu Fabra. Su capacitat visionaria queda patente en una colección de unos cuantos miles de CDs, perfectamente inútiles en la era de la muerte de los soportes físicos.