Esta vez llegan en un 4×4. Conduce Mariano Cohn, que dirige con Gastón Duprat como copiloto firmando el guion, y se han metido de lleno en un tema de actualidad candente, incendiario, que ocupa buena parte de muchos telediarios, como es la seguridad o la inseguridad ciudadana.

Mariano Cohn y Gastón Duprat forman una de las parejas más productivas del cine actual, un gran tándem. Han mostrado siempre una gran habilidad al tratar en sus películas en profundidad, pero de manera tan sutil como acertada, la dificultad de las relaciones humanas, el “vive y deja vivir”que deberíamos practicar pero que a veces se nos olvida. Con “El hombre de al lado”, que aparece en plena calle en un cartel en “4×4” como información subliminal de carácter nostálgico, nos hacían caer en la cuenta de lo importante que es tener buenos vecinos que no socaven la convivencia y nos fastidien la vida .”El ciudadano ilustre” ponía al descubierto lo que hay detrás del éxito, que no es oro todo lo que reluce. La solidez de la amistad estaba superpresente en “Mi obra maestra”.

Manejando todos estos conceptos, han transitado con gracia, desparpajo y humor por el mundo del arte y la literatura y lo han hecho siempre ganándose nuestra confianza y admiración porque su cine nos parece de lo más inteligente y natural, el mejor cine de autor que no permite ni un bostezo.

Han ganado premios muy importantes, ellos y los actores con los que trabajan, siempre tan bien elegidos; Óscar Martínez, por ejemplo, en Venecia. A fuerza de encontrárnoslos en los principales festivales del mundo, estos directores argentinos se han hecho como de la familia.

Esta vez llegan en un 4×4. Conduce Mariano Cohn, que dirige con Gastón Duprat como copiloto firmando el guion, y se han metido de lleno en un tema de actualidad candente, incendiario, que ocupa buena parte de muchos telediarios, como es la seguridad o la inseguridad ciudadana. Estamos en las calles de Buenos Aires, pero  es algo que de una manera u otra sufrimos los que vivimos en las grandes ciudades y a nadie le es ajeno lo que cuentan.    


En el desenlace, muy bien servido, va la solución al problema, aunque la respuesta dependerá de cada espectador

Con la mano en el corazón, quién no ha pensado en volverse a encontrar al ladrón que le ha robado el móvil, el bolso, la cartera… y hacérselo pagar. Pero el ojo por ojo y diente por diente vale la pena: esa es la cuestión. “4×4” enciende la mecha y da paso a la reflexión. Es una película de género y funciona como tal, un ejercicio de jugar al gato y al ratón que a mí me recuerda a la saga “Saw”. Se trata de un juego de estrategia que nos mantiene en tensión cada vez que suena el teléfono, como ya pasaba en la película “Locke”, con Tom Hardy, que convertía el coche en una cabina de teléfono, y tiene la tensión de “El desconocido”, de Dani de la Torre, que seguro que también recordaréis.

Estos títulos son almas gemelas de la película, que presenta en nuestro país a Peter Lanzani, un joven actor con el que habrá que contar porque es guapo y eficaz, que vive su particular travesía en el desierto sin agua y muerto de sed, pero sin palmeras a la vista, en situación mucho más claustrofóbica; es un auténtico tour de force el que realiza cuando se queda encerrado en el coche que pretendía robar, a merced de alguien que busca venganza y que según vamos viendo tiene un lado muy sádico. En el desenlace, muy bien servido, va la solución al problema, aunque la respuesta dependerá de cada espectador.            

                

Sería injusto e imperdonable pasar por alto el momento magistral de ese actorazo que es Luis Brandoni, en un prácticamente monólogo final para quitarse el sombrero porque a alguien que habla con tal capacidad de persuasión no se le puede decir a nada que no. Simplemente, sensacional.  

A la pregunta de quién sufrió más rodando por tener que asumir ciertas posturas, si el director o el protagonista, todos están de acuerdo en que fue el gran director de fotografía Kiko de la Rica el que tuvo que hacer más gimnasia para sacar esas imágenes que veréis. Un trabajo excelente.

Ojalá que la película se goce y sea carne de debate: piensa bien lo que haces porque hay puertas que, si se cierran, no se abren.         

¡Ah! Y qué bien que esta película argentina, una coproducción de THE MEDIAPRO STUDIO y Televisión Abierta, tenga parte de sangre catalana.  

Conxita Casanovas
Periodista especializada en cine, trabaja en RTVE.  Acumula mucha experiencia. Ha recorrido los más importantes festivales y ganado importantes premios pero conserva la ilusión y la pasión del primer día. 
Dirige el programa VADECINE que suma ya 37 temporadas en antena en R4 (domingos de 14 a 15 ), espacio que tiene una versión en castellano en  R5  (sábados 11.35 de la mañana)para toda  España.
Actual Directora ademàs del BCN FILM FEST.