El guión es previsible, los diálogos son de parvulario y las situaciones resultan incómodas al ojo del espectador

Había que darle una oportunidad. Y mira que sonaban dichos en contra… “Segundas partes nunca fueron buenas”, “Ninguna copia supera el original”, “Los tiempos cambian…”. Y efectivamente, así es. El primer capítulo del retorno de ‘Sensación de Vivir’ (ahora ‘BH90210’) es, sin miedo a la exageración, de vergüenza ajena. Vemos a los mismos actores (Luke Perry ‘in memoriam’) que ‘lo petaron fuerte’ en los 90 como una caricatura de si mismos. Ya no por el bótox, que es mucho, sino por la mala interpretación que hacen de sus personajes, que, esta vez, resultan ser ellos mismos, con sus vidas tal y como son ahora.

Todo en este nuevo Beverly Hills es ridículo, empezando por los títulos de crédito. Algunas escenas del estreno vienen a la memoria sin esfuerzo: Donna (Tori Spelling) rompiendo una vitrina donde se exhibe uno de los vestidos de cuando era famosa, Kelly (Jennie Garth) intentando ligar en una piscina, Brandon (Jason Priestley) con el brazo escayolado… No se salva ni uno. ¿Qué debía pensar el equipo de producción tras el primer capítulo? “Tío, ¿tú crees que esto va a funcionar? No sé yo…”. Pues no, no funciona. No funciona porque el guión es previsible, los diálogos son de parvulario y las situaciones resultan incómodas al ojo del espectador.

Finalizado el primer capítulo, comprendamos por qué Perry, antes de fallecer de un derrame cerebral, reconoció a micro abierto que no quería aparecer en este desafortunado remake de la cadena FOX.

Y es que el encuentro de los personajes, después de casi 30 años, es hasta forzado. Lo son incluso los planos que se cuelan en homenaje a Luke Perry, y ese brindis que hacen juntos para recordarlo. Todo ahí, metido con calzador para que los que disfrutamos de la serie en los 90 nos llevemos ahora las manos a la cabeza. Y, finalizado el primer capítulo, comprendamos por qué Perry, antes de fallecer de un derrame cerebral, reconoció a micro abierto que no quería aparecer en este desafortunado remake de la cadena FOX.

Y no es que tuviéramos las expectativas por las nubes… Lo que pasa aquí es que no es fácil repetir un éxito, aunque muchos se empeñen en ello, sobre todo cuando ha salido y se ha puesto el sol tantas veces. Y menos, en tiempos de Netflix y de plataformas de series por doquier. Pero sí que esperábamos unos mínimos, que, vaya, no se cumplen. Menos mal que la creadora de la serie ‘Friends’, Marta Kauffman, lo ha dicho ya alto y claro: “Sería absurdo traer un grupo de amigos del pasado al presente. Su momento ya pasó y por eso, la serie no volverá”. Y tan absurdo. 

Bárbara Padilla: Colaboradora en la sección de Series de ‘La Vanguardia’. Redactora y Locutora de Informativos en RAC1. Periodista desde 2007 en el área de Barcelona. Aficionada al cine desde que tiene uso de razón y a las series desde el boom de Netflix.