El director de las dos películas de la saga “Barcelona, noche”, de “El pregón” y de “El mejor verano de mi vida” hace una incursión en la comedia más dramática con “Litus”, adaptación de una obra de teatro de Marta Buchaca que llega a los cines el 13 de septiembre. Dani de la Orden (Barcelona, 1989) compagina los nervios previos a este esperado estreno con el rodaje de la tercera temporada de la serie “Élite” (Netflix). “Litus” es la historia de un grupo de amigos que se reúne para hablar de un colega suyo que se suicidó meses atrás. Pero, antes, Litus dejó una pequeña sorpresa para cada uno de ellos.

Litus

¿Qué tenía la obra de teatro de Marta Buchaca que te interesó para llevarla al cine?

Me emocionó la historia de estos personajes inmaduros. Mediante la comedia, “Litus” nos habla de unos hombres y unas mujeres que no saben enfrentarse a una serie de temas delicados. Es un thriller emocional, pero sin crimen. ¿Por qué se ha matado Litus? Hace ya tiempo, vi el montaje de la obra, y se me quedó grabada. Después de rodar “El mejor verano de mi vida” (2018), le propuse a su productor, Eduardo Campoy, llevar “Litus” al cine, y, como él tenía ganas de tirar adelante una película pequeña, más indie, nos embarcamos en este proyecto.

Litus

Hay realizadores que delegan el trabajo con los actores al coach, al director de actores. No es tu caso. El reparto de “Litus” es estupendo y, además, está más estupendo que nunca, comenzando por Quim Gutiérrez, que es el hermano del fallecido, y continuando con Adrián Lastra, Belén Cuesta, Álex García, Miquel Fernández y Marta Nieto.

No es que me guste trabajar con los actores, es que yo creo es una de las cosas más importantes para un director. Si falla un actor, ¡te quedas sin historia! Como espectador, te tienes que creer, por ejemplo, que Bruce Willis puede poner una bomba en meteorito. Willis tiene que ser verosímil en ese papel. No, no me gusta delegar esta tarea. En el caso de “Litus”, mi misión era gestionar el tono de los protagonistas, sobre todo, en los momentos dramáticos.

Litus

¿Hay algún cambio respecto a la obra de teatro original?

Sí, en el discurso final de Quim Gutiérrez, y también hay ligeras modificaciones en algunas escenas, pero fue de común acuerdo con Marta Buchaca, que estuvo muy involucrada en todos los procesos de la película.

¿Cuáles crees han sido los motivos del éxito de “Elite”? Se acaba de estrenar la segunda temporada, ya estáis rodando la tercera.

Es una serie que tiene un misterio y también unos personajes carismáticos, con capas: ni el bueno es tan bueno, ni el malo es tan malo. Flota por ahí un ambiente de ambigüedad moral. Si a eso le añades un punto de morbo…

Élite

Luego están esos consumidores de “Élite” que admiten que ellos son fans de la serie, pero con una excusa…

Sí, esa excusa que ellos llaman ‘placer culpable’. Si te gusta “Élite”, te gusta, y no la trates con condescendencia. Reconócelo a secas, y ya está. Tampoco soporto que me digan que “Élite” es la nueva “Física y química”.

Élite

Sí, es una pregunta difícil y hasta un poco trampa, pero… ¿cómo te autodefines como director?

Uf, soy inseguro y a la vez resolutivo, apasionado y me gusta comunicar. No intento tener un control sobre cómo tiene que ser mi carrera. No soy tan racional en este sentido. Escojo lo que me apetece, ya sea de alto o de bajo presupuesto. En cada escena que ruedo, siempre busco el anclaje emocional del personaje. Ahora, lo que me gustaría es comenzar a escribir mis propios guiones.

Dani de la Orden

¿Y aún sigues queriendo rodar un blockbuster tipo los de Hollywood?

¡Por supuesto! Mi sueño sería hacer un film de acción y de aventuras. De momento, mientras terminamos de rodar la tercera temporada de “Élite”, preparo una película para Netflix que se titula “Loco por ti” y es una comedia que transcurre en un centro psiquiátrico. Pronto podremos anunciar el reparto.

Pere Vall es periodista cultural y del mundo de la farándula en general, especializado en cine.
Colabora en Time Out, Ara, RNE y Catalunya Ràdio, y fue redactor jefe en Barcelona de la revista Fotogramas durante más de 20 años.
Fanático de Fellini, de las películas de terror buenas, regulares y malas, y del humor y la comedia en general.
De pequeño, quería parecerse a Alain Delon, y ha acabado con una cierta semejanza a Chicho Ibáñez Serrador. No se queja de ello.