La amistad entre un ángel y un demonio convierten el apocalipsis en una batalla entrañable y festiva

“Good Omens”

“Tienes que hacer la serie porque quiero verla antes de que la luz se apague”. Estas palabras las escribió Terry Pratchett en 2014, en una carta en la que le pedía a Neil Gaiman que se encargara de llevar adelante el proyecto de adaptación de “Good Omens” (‘Buenos presagios’), la obra de culto que ambos escribieron juntos en 1990.  Hoy, casi 30 años después de la publicación de la novela, de varios intentos fallidos de adaptación para el cine y de la triste partida de Pratchett, que nos dijo adiós en 2015, podemos disfrutar finalmente los seis episodios de la miniserie que han coproducido Amazon Prime Video y BBC, todos escritos por el propio Gaiman, que ha conseguido así hacer realidad el último deseo de su gran amigo y colaborador.

El reto no era fácil. La novela original es ambiciosa, con historias paralelas, repleta de personajes y localizaciones en diferentes épocas, una narración omnisciente muy literaria, humor británico y diversos elementos de corte fantástico, pero Gaiman ha estado a la altura de su propia obra y ha conseguido trasladar el universo del papel a la pantalla de forma muy notable. Es especialmente destacable que haya conseguido capturar el tono singular que cautivó a lectores de todo el mundo con su mezcla de fantasía, épica, sátira social y humor, que ahora llega para cautivar también a quienes no se habían acercado al texto escrito.

Y una buena parte del éxito se debe al elenco de actores que consiguieron reunir, que por sí solos, ya son razón suficiente para abrirle las puertas a “Good Omens”. Con nombres como Miranda Richardson, Jon Hamm, Mireille Enos, Nick Offerman, Brian Cox (Muerte), Frances McDormand (Dios), Benedict Cumberbatch (Satanás), más Michael Sheen y David Tennant, como Azirafel y Crowley, ángel y demonio, que son el alma de la serie.

Esta narración eminentemente fantástica y épica, nos lleva a nuestro presente, a pocos días de que llegue el Juicio Final, la batalla definitiva entre el cielo y el infierno, en la que Azirafel y Crowley deberían enfrentarse sobre el papel en bandos opuestos. Pero después de compartir existencia en la Tierra desde el principio de los tiempos, ángel y demonio se han hecho amigos. Han vivido juntos todos los momentos claves de la historia de la Humanidad y le han cogido cariño a la vida terrenal, a los mortales, a la comida, a los libros, a los coches… no están interesados en que se acabe el mundo tal como lo conocen.

El libro de profecías de Agnes La chalada del siglo XVII, cazabrujas, los jinetes (moteros) del apocalipsis y un niño de 12 años, la encarnación del Anticristo, son algunos de los elementos que confluirán en la lucha de los protagonistas por impedir el fin del mundo en los días previos al apocalipsis anunciado. ‘Good Omens’ tiene mucho humor y valores de producción ambiciosos que lucen en pantalla en la recreación de diferentes épocas, el uso de múltiples localizaciones y los efectos visuales. Todo esto deriva en una miniserie espectacular, entretenida y escapista que siempre funciona mejor cuando están Sheen y Tennant en escena. Y mucho más cuando están juntos, porque los actores tienen una química que traspasa la pantalla con tal realismo que realmente creemos que se conocen desde hace milenios.

Valentina Morillo 
Después de trabajar ocho años en producción y análisis de guiones, convirtió su afición a las series de televisión en su ocupación. Actualmente escribe y habla sobre ellas, en medios como Fuera de Series, Cuore, Xataka o Radio Castilla. También ha coescrito y coeditado dos libros sobre series y cocina.