“Capitana Marvel” no es solo un escalón más del universo de Marvel: es el salto definitivo de la mujer como protagonista de las historias de superhéroes 

Nunca más nada volverá a ser como antes. Esta es la idea con la que Marvel ha estructurado el camino que nos ha llevado a “Avengers: Endgame” y que está convirtiendo cada nueva película de la editorial en una catarsis por entregas. Pero por más que la división en fases haya servido para que supiéramos donde estábamos cada vez y con quienes, por más que tengamos claro que la historia principal es al final la que afecta a todos los personajes de su universo, el secreto del éxito de Marvel reside en la capacidad para dotar a cada superhéroe de una identidad muy bien definida que interpela directamente algunos de los grandes temas del audiovisual contemporáneo.

Un par de ejemplos bastante significativos: “Doctor Strange” cuestionaba las fronteras de aquello que vemos, de lo que creemos que es real y de lo que no, y “Black Panther” es la perfecta metáfora de la visibilización definitiva de las minorías en la sociedad del espectáculo. Pues ahora “Capitana Marvel”, lejos de ser solo el escalón de un imaginario en expansión, es por encima de todo la ilustración del empoderamiento femenino de un género que tradicionalmente ha sido dominado por los hombres. Por eso no es nada extraño que su irrupción en el relato de Marvel se produzca en el momento exacto que, efectivamente, nunca más nada volverá a ser como antes.

Es por encima de todo la ilustración del empoderamiento femenino de un género que tradicionalmente ha sido dominado por los hombres.

Fijémonos en la génesis del personaje. Carol Danvers, piloto que aspira a ganar el cielo, acaba perdida en otros mundos y teniendo que convertirse en una poderosa guerrera llamada a traer la estabilidad a la galaxia. Su retorno a la Tierra no tiene solo el objetivo de erigirla en nuestra salvadora ante la devastación ejercida por Thanos, sino que también es una búsqueda de la propia identidad: la suya y la nuestra. Como ella, los lectores y espectadores de Marvel hemos viajado durante años a otros mundos para entendernos mejor a nosotros mismos, y como ella aprendemos a mirar más allá para saber percibir nuestra realidad más próxima.

La Capitana Marvel es la ascensión definitiva de la mujer en un contexto narrativo que hasta ahora la había relegado a poco más que una comparsa. Después de todos estos años en los que sus colegas de Los Vengadores han estado incapaces de parar la más grande de las amenazas es ella la verdadera elegida para arreglar el despropósito. Por eso es una capitana, porque es la líder que ahora el mundo necesita, y por eso es mujer, porque ya estamos lejos de aquellos tiempos en los que ellas se limitaban a ser salvadas.

“Capitana Marvel” es el resultado de una evolución de la narrativa moderna que, en el fondo, es la misma que va de Luke Skywalker a Rey y de Superman a Wonder Woman. Tampoco es ninguna casualidad que Marvel haya elegido explicar su origen y situar así la acción en los años 90: tras exprimir los 80 y sus nostalgias hasta el infinito y más allá, películas como esta demuestran que le ha llegado el turno a la década posterior. Y no es extraño que sea Marvel quién lo abandere, porque sus superhéroes siempre han sido de transmisión generacional.

Pep Prieto: Periodista y escritor. Crítico de series en ‘El Món a RAC1’ y en el programa “Àrtic” de Betevé. Autor del ensayo “Al filo del mañana”, sobre cine de viajes en el tiempo, y de “Poder absoluto”, sobre cine y política.